diumenge, 27 de maig del 2007

How to come back to Europe in 10 secs?

Fresquito, ergo sum. Asi que cada vez que la morrina gallega, l'enyoranca catalana, el saudade brasileno, o el homesickness anglosajon se presentan en forma de lamento - ay que mierda de calor, ay que mierda de humedad -, no hay nada como una pequena europeizacion a traves de los avances tecnologicos. Coges el mando blanco marfil barato, de plastico frio al tacto, como anunciandote el imminente viaje a casa, seleccionas tus 23 grados de primavera mediterranea o verano parisino, y .... milagro. Con el swing del ventilador como sinfonia, lo que antes se me presentaba como el anuncio de entrada en la desargadable nevera que es mi laboratorio, ahora se convierte en un suave viaje de 10 grados (no de latitud, de temperatura) que me devuelve a mi temperatura de origen, a mi vieja europa.