divendres, 29 de juny del 2007

Receta de San Juan: Pulau Ubin [ES]

Ingredientes
  • 2 billetes de metro MRT
  • 1 billete I/V de ferry
  • 1 bote de crema solar
  • 1 bote de repelente antimosquitos
  • 1 poco de resaca de la noche anterior
  • 1 Singapur
  • 1 Pulau Ubin
Embarcando
Preparacion

Coger el MRT durante 50' hasta llegar a Tanah Merah. Añadir 15' de bus pasando por las industrias high-tech y la carcerl-matadero hasta llegar a Changi Village. Dejar reposar a temperatura ambiente mientras se espera la barcaza, que desamarrara al ser ocupadas todas sus plazas.
Mezclar con los 2 dolares del billete y esperar 16' mas hasta el momento de atracar al embarcadero de Pulau Ubin. Añadir unas gotas de crema antisolar, una pizca de locion antimosquitos y ganas de andar sudando.

Avion que llega a Changi Airport..

Presentacion

Presentar en una fuente de dia soleado acompanado de u batido ligero de tormentas durante la hora de comer. Adornar con unas gambas rebozadas, arroz frito y Kang Kong del food court de turno. Listo para servir!

Pulau Ubin

dilluns, 25 de juny del 2007

Cameron Highlands [ES]

Tras unas cuantas demanas de vida occidental y ociosa, disfrutando de las facilidades para gastar dinero que nos ofrece Singapur, Erwin (NL), Nicolas (FR) y yo ( a caballo entre CA-ES-EU), decidimos escaparnos de la rutina del consumismo facil y el salir 'a la con', sumergidos en este pure de Western con Asiatico y ultra-moderno happy way of life.

Que mejor escape que el que proporciona cruzar fronteras, y como viene siendo ya habitual, desplazarse al Segundo Mundo a traves del causeway que une Singapur con mi adorada Malasia. Esta vez, embarcados en un singular bus V.I.P con asientos reclinables hasta disfrazarse de camas y tan solo 27 placas, cruzamos el second link, un alarde de modernidad entre los dos paises, que nos encaminaria hacia la autopista que sobrevuela malasia de sur a norte, rumbo al altiplano de las Cameron Highlands.

Las Cameron Highlands (CH para los allegados) , no eran un destino fortuito, sino la materializacion de dos deseos:
  1. Hacer un poco de trekking
  2. Bajar de los 26 grados de minima de los ultimos tres meses
Una noche mas tarde, y maquillados con unas ojeras marcadas por la incomodidad VIP de nuestro bus, llegamos a nuestro destino, Tanah Ratah, un pueblo horrible a 1500m de altitud y 250 km de Kuala Lumpur, epicentro del exotismo para las escapadas de fin de semana de los Malayos y Singapurenos ricos. La belleza prometida de las plantaciones de te y la selva primitiva recubriendo los montes de hasta 2000m no hicieron acto de presencia al aribar, a las 7h30 de la manana, a un conjunto de construcciones del tipo Lloret de Mar en los anos 70, pero sin el mar ni el sol mediterraneos.

Asi que con menos gloria que pena y despues de depositar el equipaje en el albergue-chabola que nos alojaria las siguientes 2 noches, nos pusimos a andar, titubeantes, entre las miradas de los agradables nativos, que no dudaban en sonreirnos pese a lo pesimo de nuestros semblantes. Selamat Detang!
Diez minutos de marcha y entre los agradables 18 grados de temperatura ambiente, empezamos a descubrir lo que tanto habiamos anhelado: selva, biodiversidad jurasica, agua abundante, cuestas y, sobretodo, fresquito.

Algunas horas y penas mas tarde, llegariamos al destino seleccionado para nuestra primera excursion. Tras una tendida subida por las sinuosas y estrechas carreteras de la zona, pobladas por un ingente numero de Land Rovers a cual de ellos mas destartalado, llegamos a la fabrica de te del Boh Tea Estat, agazapada bajo la falda de dos turones y con vistas a la extensa plantacion de te que un dia fundaron los colonizadores ingleses.
Boh Tea Estate
Hasta esta hora avanzada del medio dia, el azaroso tiempo subtropical nos habia sonreido, pese a las multiples advertencias de lluvias infernales e inevitables de las previsiones metereologicas. Por suerte, desde Singapur ya nos habiamos percatado que las previsiones metereologicas en estas latitudes tienen el mismo fundamento que las visiones de las videntes de las Ramblas de Barcelona. Fue pues al llegar al cobertizo de la cafeteria de la sede del Boh Tea State, adecuadamente habilitada para el omnipresente turismo, que Zeus decidio hacer gala de su imprevisibilidad, cubrio el cielo de nubes blancas a baja altura, y justo al final de nuestra variada comida, como impulsado por el vapor del te que nos estabamos tomando, se puso a llover.

Entre la noche en blanco del autocar, la fatiga de la marcha, el olor de hojas de te verde trituradas en la fabrica adyacente y el ruido intermitente de la lluvia sobre el cobertizo, esparcidos por los bancos como atipicos occidentales, durmimos la mejor siesta de los ultimos 2 meses. Asi de soñolienta acabo nuestra primera excursion por las verdes tierras de las C.H.

Al dia siguiente, temprano, como lo habiamos acordado con el despertador, nos levantamos, todavia resacosos de la caminata y el trasnochamiento del dia anterior. Esta vez nuestros objetivos eran mas ambiciosos: alcanzar el pico del Gunung Brinchang, de algo mas de 2000m, despues enlazar con el Gunug Irau para volver sobre nuestros pasos y terminar en otra plantacion de te de la misma marca, el Sungai Palas Tea State.

Despues de un corto desplazamiento con un autentico bus de linea hasta el -mas horrible si cabe- pueblo de Brinchang, nos escapamos casi corriendo de tanto edificio cutre para adentrarnos otra vez en la selva, a traves del sendero escarpado que entre raices y barrizales nos remontaria al primer pico del dia. Para los que se digan que 500 metros de desnivel no son tantos, les recomienod que cojan el taxi para subir, como lo hacen la pleyade de turistas que nos encontramos en la cumbre. Son 500m con barro y raices resbaladizas, pendientes super
empinadas y vistas maravilosas entre la vegetacion apabullante. En la cumbre, desafortunadamente, un espectaculo tipico de este maravillos pais, vistas preciosas combinadas con los venenosos edificos blancos de algunos nuevos hoteles y unas nada disimuladas antenas de telecos que abastecen la region de material electromagnetico .

Tras una breve pausa en la cima, compartida con turistas occidentales y singapurenos que se preguntaban que tipo de taxi habia ensuciado con tanto barro nuestras botas, partimos a la busqueda del sendero que nos llevaria hasta la cima del Gunung Irau, nuestro segundo objetivo.

Una escasa hora mas tarde, con manchas de barro escalando hasta las pantorrillas, agotados por un "camino" de charcos de azarosa profundidad, zapatos abandonados por disidentes aventureros y raices cada vez mas peligrosas, decidimos pararnos, admirar algunas plantas carnivoras y dar la vuelta. Al gunung Irau solo se llega con muchas ganas de embarrarse, saltar de raiz en raiz y buena resistencia fisica y psicologica.

Mas contentos que unas pascuas por habernos ahorrado los 2,5 km que quedaban hasta la cima y que no convenian a ninguno de nosotros, deshicimos nuestros pasos y retomamos la agradable carretera que , bajando hacia el valle nos dejaria cerca de la plantacion de te que custodiaba nuestro fin de etapa.

Con el rugido de nuestro estomago reclamando comida fresca llegamos al centro turistico del Sungai Palas Tea Estate, un lugar con menos encanto que el del dia anterior, pero bien acondicionado para nuestras piernas cansadas y estomagos vacios. Comme il le faut, al segundo sorbo de nuestro Cameronian Gold Tea, la lluvia volvio a presentarse si previo aviso, dando al paisaje el tinte caracteristico que tanto deberia gustar los primeros colonizadores ingleses.

Anodadados en la cafeteria, soñolientos, con el estomago y los ojos llenos de materia primera, dios por terminada la excursion y nuestra visita a las C.H.. Verde que te quiero Verde.

Selamat Jalang, Cameron highlands!


dimecres, 6 de juny del 2007

Monkeys strike back [ES]

Bueno ya era hora de que esta pobre ciudad que me aloja y que no para de recibir mis mas sinceras y crueles criticas -a pesar de permitirme llevar una vida de lo mas odiosamente placentera-, sea recompensada con unas buenas palabras de su immensamente desagradecido okupa.
Que tiene que ver esto con los monos (monkeys)? Esta el autor aun rebozandose en su interminable sarcasmo en un intento de asociar los habitantes de la isla a los monos macacos? Nada mas lejos de la realidad, simplemente se trata de compartir los aprendizajes de mi primera experiencia con primates diferentes de los humanos, en medio de un maravilloso parque en medio de la isla, el de McRitchie Reservoir. En realidad, mas que de un parque convencional con ninos jugando y abuelos corriendoles detras, se trata de una mini-selva enolviendo uno de los lagos que hacen las labores de depositos de agua dulce en la lluviosa Singapur.
Fue el fin de semana pasado, pero lo apretado de mi agenda en los ultimos dias me ha impedido de compartir la alegria de mi ultimo contacto con el reino animal con mayor presteza. Nos encontrabamos en una pausa alimentaria durante nuestro paseo por el maravilloso parque del que os hablaba cuando de golpe, un simpatico y entranable mono se nos acerco, campechano, que monada!
Pero no por muy mono dejaba de ser del pais ni primate: su amabilidad desaparecio tan rapidamente como cuando -aqui- se abren las puertas del abarrotado metro. En lo que tarda un mono en saltar una distancia de 2 metros, ya teniamos al hasta ahora simpatico animal peleandose con uno de mis congeneres que habia tenido la mala suerte de cargar con la comida. Una bonita y apasionante batalla entre el eslabon atrasado -macaco- y el eslabon que no se perdio pero que ya no sabe estar en la selva -humano-, con un resultado previsible, la victoria del animal salvaje sobre nosotros, los animales domesticados que ya no nos sabemos defender con nuestras unas y dientes.
Pero el mono, por muy animal, no dejaba de tener su lado humano, social, empatico. Que mejor para acabar de humillar a las victimas que disfrutar del botin delante de sus narices.
No hubo insulto ni amenazas que le hicieran huir. El tenia lo que queria, nosotros ya no le importabamos. Creo que a estos macacos singapurenos les han faltado ninos de barrio que los maltraten un poquito. Solo un poquito eh... Con petardos, latas, palos de madera y algun clavo.
La proxima vez traeremos pan "al cianuro", he-he-he.

Hawker Center @ Johor Bahru [ES]

Basta cruzar una de estas absurdas fronteras - que ya no tienen mas razon de ser que la de proteger a unos de su propio miedo hacia los otros -, para dejar atras el primer mundo, el rico, occidental y tecno-guay y entrar en el ¿segundo? mundo, el de los que son un poco mas pobres y mucho mas sonrientes. Es asi como a traves del super-securizado puente que une la isla con la peninsula, nos fuimos nosotros (si, occidentales del primer mundo) a comer a casa de los no tan ricos malayos, en una especie de expedicion de 'que-se-siente-siendo-rico-por-un-dia'. No es que nos hubiera tocado la loteria el dia anterior, sino que por una de esas extranyas reglas de la economia global, por cada euro nos dieron algo mas de 4 Ringits. Es decir, hicimos de las piedras panes con la modesta inversion de unos dolares de bus y un sello en el pasaporte. Asi que armados con dos decenas de euros disfrazados de 80 Ringits, entramos en el entrañable pais Malayo por las puertas de Johor Bahru, dispuestos a invertir en una cena de marisco de cinco estrellas en un Hawker Center de menos de una.
Completamente aplicados en nuestro primer papel de nuevos ricos tomamos un taxi - obviamente despues de negociar el precio con el conductor-, nos sumergimos en el caotico trafico de Johor (esto si que parece Asia) y emergimos en un bullicioso Hawker Centre donde los mejores platos de la region y sus cocineros nos esperaban, ambos con una sonrisa y un dolar resplandeciente en los ojos. Y es que 10 caucasicos son siempre generosos y abundantes comensales; ninguno de los stalls (stall=kiosko de comida) estaba dispuesto a dejarnos escapar sin un primer pedido. Cangrejo al pimiento negro, Cangrejo al Chilly, Langostas rebozadas, Gambas fritas con cereales dulces, Chipirones, Raya asada y otras muchas especialidades que el comensal engullo antes de que la memoria los registrara, hicieron de nuestra cena un banquete imperial. Y para una buena digestion, la democratica frontera nos puso a nuestro lugar de emigrantes ocasionales, recordandonos lo poco bello que debe ser cruzarla cuando se hace por necesidad. Primero Euro, luego -peo.