dimecres, 6 de juny del 2007

Monkeys strike back [ES]

Bueno ya era hora de que esta pobre ciudad que me aloja y que no para de recibir mis mas sinceras y crueles criticas -a pesar de permitirme llevar una vida de lo mas odiosamente placentera-, sea recompensada con unas buenas palabras de su immensamente desagradecido okupa.
Que tiene que ver esto con los monos (monkeys)? Esta el autor aun rebozandose en su interminable sarcasmo en un intento de asociar los habitantes de la isla a los monos macacos? Nada mas lejos de la realidad, simplemente se trata de compartir los aprendizajes de mi primera experiencia con primates diferentes de los humanos, en medio de un maravilloso parque en medio de la isla, el de McRitchie Reservoir. En realidad, mas que de un parque convencional con ninos jugando y abuelos corriendoles detras, se trata de una mini-selva enolviendo uno de los lagos que hacen las labores de depositos de agua dulce en la lluviosa Singapur.
Fue el fin de semana pasado, pero lo apretado de mi agenda en los ultimos dias me ha impedido de compartir la alegria de mi ultimo contacto con el reino animal con mayor presteza. Nos encontrabamos en una pausa alimentaria durante nuestro paseo por el maravilloso parque del que os hablaba cuando de golpe, un simpatico y entranable mono se nos acerco, campechano, que monada!
Pero no por muy mono dejaba de ser del pais ni primate: su amabilidad desaparecio tan rapidamente como cuando -aqui- se abren las puertas del abarrotado metro. En lo que tarda un mono en saltar una distancia de 2 metros, ya teniamos al hasta ahora simpatico animal peleandose con uno de mis congeneres que habia tenido la mala suerte de cargar con la comida. Una bonita y apasionante batalla entre el eslabon atrasado -macaco- y el eslabon que no se perdio pero que ya no sabe estar en la selva -humano-, con un resultado previsible, la victoria del animal salvaje sobre nosotros, los animales domesticados que ya no nos sabemos defender con nuestras unas y dientes.
Pero el mono, por muy animal, no dejaba de tener su lado humano, social, empatico. Que mejor para acabar de humillar a las victimas que disfrutar del botin delante de sus narices.
No hubo insulto ni amenazas que le hicieran huir. El tenia lo que queria, nosotros ya no le importabamos. Creo que a estos macacos singapurenos les han faltado ninos de barrio que los maltraten un poquito. Solo un poquito eh... Con petardos, latas, palos de madera y algun clavo.
La proxima vez traeremos pan "al cianuro", he-he-he.

1 comentari:

idoia ha dit...

Hola Arnau, estem aqui tots junts celebrant la revetlla de St Joan, a la terrasseta.
I des d´aqui t´enviem una abraçada, i molts coets.
El Pol un fort petard, i la Ona un ball a ritme de Gotam Project.
Una abraçada, PUMMMMMMMMMMMMMM